Aceite de coco y bicarbonato de sodio para una limpieza completa de rostro como nunca la habías tenido antes.

El cuidado de la piel es prioritario actualmente en muchas mujeres. El rostro es lo primero que observamos cuando nos fijamos en alguien y mantenerlo cuidado dice mucho acerca de cualquier persona.

Cuando no tratamos adecuadamente nuestra piel, los diversos factores como el cambio de clima, la exposición solar y la suciedad del ambiente influyen de gran manera en nuestro rostro.

Además, si no mantenemos la piel con suficiente nutriente y propiedades, en esta se forman arrugas y señales de envejecimiento prematuro.

Por lo general, las mujeres aplican diariamente una serie de tratamientos en la piel con el fin de lograr el cuidado necesario.

Sin embargo, estas pocas veces saben realmente qué compuestos aplican, de qué manera benefician la piel. Los productos comerciales cuentan con muchos químicos que por lo general son mejor evitar.

La solución es realizar un tratamiento natural, capaz de revitalizar tu piel en muy poco tiempo, con la capacidad de nutrir y aportar beneficios naturales sin problemas de padecer algún efecto secundario inesperado.

Es realizado con productos que seguramente ya posees en casa y no requiere mayor trabajo. Aquí aprenderás a elaborarlo.

Con tan sólo 2 ingrediente recupera rápidamente la vitalidad de tu piel y hazla lucir hermosa.

La receta de la que estamos hablando no es más que una mascarilla de limpieza profunda, realizada por 2 productos simples: bicarbonato de sodio y aceite de coco.

Esta preparación está libre de compuestos químicos peligrosos y trabaja de manera efectiva con cualquier tipo de piel, incluyendo piel suave, sin reacciones negativas.

La elaboración de esta mezcla sirve para tratar cicatrices, acné, enrojecimiento, suciedad, grasa, piel muerta y reducir arrugas.

El bicarbonato se aplica para restaurar un nivel adecuado de pH además de acelerar la curación, mientras el aceite de coco tiene propiedades hidratantes y antibacterianas.

Al combinar tienes un tratamiento seguro y excelente, incluso es bueno saber que el aceite de coco extra virgen da resultados más positivos. Para su aplicación requieres considerar tu tipo de piel.

Para la piel sensible, aplicas una proporción de aceite y bicarbonato en 2:1 respectivamente, mientras que para un tratamiento exfoliante profundo, simplemente usa la proporción 1:1.

Su elaboración consiste en mezclar bien ambos ingredientes, si es necesario usa algo de agua caliente. Aplica sobre la piel mediante la realización de masajes profundos en la zona, deja un par de minutos y luego asegúrate de lavar bien con agua tibia.

Esta receta no puede resultar mucho más sencilla, esperamos que sea de utilidad para usted y no dejes de compartir en tus redes sociales.