¿Te duele el talón por la mañana o cuando te pones de pie? Esto es lo que necesitas saber

A veces no consideramos que nuestros pies también son propensos a padecer ciertos dolores y malestares de los que necesitamos tener en consideración para evitar complicaciones a futuro.

Pasa que los dolores en el pie también son síntoma de una enfermedad llamada facitis plantar, y debemos estar pendientes cuando de haga presente especialmente cuando los dolores son agudos en la planta o el talón.

Es común que quienes lo padezcan, sientan los dolores poco después de despertar al levantarse de la cama. Muchas veces va a ceder durante el día. Pero otras veces no y los dolores pueden alcanzar una intensidad que se traslada hasta el tobillo y los dedos del pie.

Realmente no hay muchos que conozcan acerca de la fascitis plantar, para poder entenderla, hay que saber un poco como está estructurada esta extremidad. Aquí explicaremos cómo identificarla y cómo puedes tratarla en casa si llegas a padecer un malestar así.

Fascitis plantar: una dolorosa enfermedad del pie que debemos evitar con estos ejercicios

Sucede que en los talones, hay una especie de banda formada por tejidos, la cual recubre todo el talón hasta la planta de la zona posterior del pie. Su función consiste en mantener tensa esa zona y amortiguar el impacto que produce el desplazamiento

Esta banda de tejidos se llama fascia plantar, y cuando ocurre una inflamación, desgaste o degeneración, padecemos lo que conocemos como fascitis plantar. Los micro traumatismos del movimiento constante son uno de los mayores causa de esta clase de desgastes.

Si necesita aliviar los dolores en el talón, siga estos ejercicios sencillos con regularidad, poco a poco a medida que sane podrá sentir su mejoría.

Colóquese frente a una pared, soportando su cuerpo con la misma. Debe estar descalzo y tener un pie más adelante que otro. La idea es realizar un estiramiento del talón, inclinando la rodilla hacia adelante. Luego de estirar unos segundos, cambie de pie y repita.

Colocar una botella de agua fría bajo la planta del pie, en el arco que forma. Presione levemente y ruede la botella a lo largo del arco durante 5 minutos. Haga este ejercicio en ambos pies.

Con los pulgares, debe aplicar una presión en los talones y músculos, a lo largo del arco bajo el pie. Mueve las manos y asegúrate que la presión sea profunda por al menos un minuto. Luego cambia de pie y repite.

En caso de no presentar mejoras, acuda a un ortopedista o podólogo para realizar un mejor estudio acerca de su caso y encontrar el tratamiento más efectivo. No permita que esta enfermedad progrese y alivie con tiempo.